viernes, 20 de septiembre de 2013

No estoy teniendo una buena década (1era parte)



  No estoy teniendo una buena década. Es así.

  He probado de todo: programación neurolingüística, método Silva, Dikshas, Yoga, leí  El secreto (y lo creí), fui a la iglesia, prendi velas, participé de un Temascal Sanador o curativo, no lo recuerdo bien, algo digno de contarse (RECORDAR MAS TARDE), fui a la psicóloga transpersonal, algo de numerología, registros akashicos, coordenadas lunares y solares, me bendijeron.

  Igual, no estoy teniendo una buena década. Es así.

  No voy a contar porqué, es triste y prefiero no nombrarlo, en una de esas, con la edad, me olvido, sería un alivio.
Lo que extraño,  pero extraño en serio, son las ganas de reir,  cada vez menos cosas me hacen reir. Y la extraño. Extraño mi risa,  Extraño tener  con quien compartirla, extraño buscar motivos estúpidos solo para reír más.

  Pero un día, todo puede cambiar. Es así.

by Eloisa

RECORDAR MAS TARDE (2da parte)

 (de: No estoy teniendo una buena década)


  Fue así, yo pasaba por una situación de mierda, lo habitual en mí en la última década y  me invitan a participar de una antigua ceremonia Maya o Inca.
  Como obviamente todo esto era pago, miré de costado toda su organización: como conseguían el lugar, las piedras para la ceremonia, la inscripción y cobro a los asistentes, la llegada del Chaman Temascalero…
  Y acá me detengo por un hecho  que, por intrascendente, no voy a dejar de nombrar: El temazcalero, el chamán ese…estaba fuertísimo!!! Cuando lo vi, me dio pena no haber podido juntar la plata para mi inscripción. Pero bue, ya lo sabemos todos, no tengo una buena década.
  El día que llega el chaman, mi vida se complica con la internación de mi hijo, pasaron unos días hasta que le dan el alta, justo el día anterior a la ceremonia.
  Cuando llego a casa, me llaman mis amigos místicos para contarme que estaba invitada a la ceremonia. Pará. No fue solo eso. Me mandó a decir el chamán, que se ve que le habían hablado de mi última década, que no me invitaba él, que no me invitaban mis amigos, y escuchá bien esto: ME INVITABA LA DIVINIDAD.
  Ja, tomá mate!
 Obvio que fui, a una divinidad no se la deja plantada.

by Eloisa

La Divinidad en Acción (3era Parte)

  Estuve en una  antigua ceremonia maya , si me vas siguiendo, sabrás que se dice así: “antiguaceremoniamaya”, sin espacios.
  El nombre del temazcalero, si, el que estaba bueno,  era  Dhakar o, tupacmanu o Prayac, o algo así, nunca un Carlos o un Jorge entre ésta gente. No me atrevía a preguntarle nada porque no podía recordar su nombre y esto ayudaba a mi confusión general.  
Con palos y mantas habían armado un iglú, en el centro un pozo. Fuimos entrando al iglú en fila todos en mayas, trajes de baño, no indios.
 
Afuera quedó “elfuegosagrado”, así como lo lees: sin espacios; a su lado parado cual Granadero estaba “elguardiandelfuego”, no un flaco cuidando, ni un chabón  encargado, era “elguardiandelfuego” sin espacios.
  Adentro todos sentados en la tierra a oscuras alrededor del pozo,  escuchábamos las palabras de bienvenida del chaman dándonos la señal para recibir  a “las abuelitas” que eran los espíritus sanadores. 
 “Elguardiandelfuego” ingresaba  con  una piedra sacada de “elfuegosagrado” y la dejaba en el pozo. 
Luego el chaman hablaba y tiraba agua sobre las piedras calientes,  todo se llenaba de vapor mientras hablaba, un sauna del subdesarrollo
 
  Todos se presentaban: cómo te llamas y qué venís a buscar. A ésta altura yo chivaba cual guanaco, entre el vapor, el  sudor, el no poder recordar ni el nombre del  temazcalero;  mi confusión, superando todas mis previsiones, iba en aumento. Y dije:
 
 -Yo soy Ana, y hablo después.  Fue todo lo que pude decir, porque me  dieron unas ganas de llorar bárbaras, pero no de un modo liberador. Fue un llanto mas, amparada en la oscuridad y  en el anonimato de no tener a nadie que me importara cerca, tan rodeada de desconocidos con un dolor que me importaba un pito compartir con ellos. Una imagen de mi que de solo verla me hizo estallar en llanto. 
Obvio que todos me vieron tocada por la Gracia Divina.
Y yo los dejé...
 
Pasaban de presentarse a cantar mantras, a escuchar las palabras del Chaman, y de vuelta "lasabuelitas" que entraban y hacían mas vapor, mas chivo, mas sofocón. Algunos entraban en estados de gracia y gritaban “Yo soy amor, soy amor” y gritaban y gritaban.

 En un silencio, solo quedaba yo sin hablar y dije:
 -Yo, sigo siendo Ana. Y vine acá porque quiero que mi hijo se cure. 
Entonces, elevaron plegarias o mantras o no se qué para mi hijo
 
  Y todo continuó en una descabellada secuencia: gente gritando "Yo soy amor, soy amor", cantos de mantras, entrada de las abuelitas, palabras del chamán, mas vapor...
  En una entrada de "lasabuelitas" aproveché para escaparme y salí al exterior. Aire, luz, frío, había otros afuera, 4 o 5. 
Me senté  junto al fogón y prendí  un pucho. Los que estaban afuera me miraron, pero ninguno se atrevió a decirme nada. 
 
Yo  lo fumé despacio, saboreando, tratando de deshacerme de tanta pena,  de quitarme de encima esa  imagen  que me había hecho llorar: yo  ahí sola, rodeada de gente que  me importaba un carajo. Y mi hijo enfermo. 
Toda  una puta mierda.

by Eloisa