
Yo no era la preferida de nadie. Mamá la prefería a Cocó, era una reina, no hacia nada en casa, llegaba de la escuela o del trabajo y se tiraba en la cama de mamá y no hacia nada. Ni que decir que eso a mi me daba una bronca!!!
Yo me levantaba mas temprano que todos para ir a estudiar, y limpiaba todo el comedor, sacaba la tierrita con el trapito de los muebles, porque yo sabía que a mamá le gustaba. ¿Vos pensas que alguna vez me dijo algo? Si,que se daba cuenta!!!, pero se hacia la que no.
A mi me pateaba el hígado esas cosas.
Papá tenía debilidad por Martha. Sería porque ella de chiquita siempre se enfermaba: neumonía, escarlatina,... y todo tipo de accidentes: como cuando se cayó de la bici y se clavó un fierro. Papá estaba siempre cuidándola, hasta de grande.
Mamá siempre se me ponía en contra, yo pude estudiar en la Facultad por papá, él me dio el permiso y me llevo el día de la inscripción. Te imaginas en esa época!!!, yo no era como ustedes, no tenía idea.
Mamá estaba indignada, le parecía que mi título de maestra era algo de lo que debería estar más que orgullosa. Pero fue papá que escucho mis ruegos: "ser maestra es el peor futuro que me hubiese imaginado para mi, lo odio"
Martha no, ella nunca tuvo título de maestra, ella se casó joven; en cambio Cocó sí, ella también era maestra. Cocó como estudiante era mas o menos, pero no sabés lo excelente maestra que era. Nada que ver conmigo.
Papá me decía "m`hijita, deje de cursar y empiece a rendir finales", y yo no le hice caso y me cursé toda la carrera de farmacia y solo rendí primer año y algunas de segundo.
Mamá decía que a mi me gustaba la "casata", lo que ahora dirían: "andar buscando macho". Una bronca me daba!!!!

